Es interesante hacer el ejercicio de observar a donde nos lleva cada escena de cada película, intuir cual puede ser el siguiente paso que el director/guionista quiere dar. Hay películas en que esto está muy claro “Goodbye Lenin” por ejemplo. Cada escena de este largometraje nos lleva claramente a otra, cada escena nos sirve para algo, mejor o peor resuelta por el que escribe la historia, pero siempre nos lleva a algún lugar. De esto, y de otras muchas cosas, se trata el primer módulo de guión que estoy ejerciendo en estos momentos. Es por este motivo que la actividad en el blog ha ocupado un segundo plano, hay mucho trabajo por hacer, mucha lección que aprender y quizá, cuestión de prioridades, uno se vuelca en lo que ahora le parece más didáctico.
Ahora mismo me veo inmerso en la creación del guión para un cortometraje, que esperemos que tenga una buena acogida en un futuro no muy lejano, y a esto hay que añadirle la facultad que el guionista debe adquirir de trabajar en grupo, este corto lo estamos llevando a cabo un compañero del aula y yo, no está resultando difícil crear, quizá desde la perspectiva que a veces, como en la vida, hay que ceder, y desde el ceder y la creatividad, el tú das esto y yo doy aquello, pueden salir historias maravillosas. Un añadido más, elemento básico que me animó a recoger este proyecto que presentaba el compañero del aula ya citado anteriormente, fue que su idea era hacer una adaptación, bastante fiel, de “Literatura Rural”, un cuento parido por Quim Monzó, escritor/opinador catalán que a mí personalmente me interesa mucho.
Es fascinante embarcarte en un proyecto y aplicar lo aprendido, comencé esta columna hablándoos de la “dirección de escena”, hacia donde nos lleva cada escena. En esto trabajamos duro para realizar el guión de “Literatura rural”, cada escena debe significar algo, como dije anteriormente siempre nos debe llevar a algún sitio. Ahora me doy cuenta, viendo otras películas, la cantidad de escenas de relleno que si las eliminarás del guión no pasaría absolutamente nada. Es algo que hay que evitar.
Es fascinante embarcarte en un proyecto y aplicar lo aprendido, comencé esta columna hablándoos de la “dirección de escena”, hacia donde nos lleva cada escena. En esto trabajamos duro para realizar el guión de “Literatura rural”, cada escena debe significar algo, como dije anteriormente siempre nos debe llevar a algún sitio. Ahora me doy cuenta, viendo otras películas, la cantidad de escenas de relleno que si las eliminarás del guión no pasaría absolutamente nada. Es algo que hay que evitar.
Para acabar dos recomendaciones, “La red social”, donde aplican lo comentado antes sobre la dirección de la escena, de una manera excelente, todas las escenas te llevan a la siguiente con un sentido notable y “La voz dormida”, fui el otro día a verla al cine y es una película de esas que se te clavan tan adentro que hace que te preguntes: ¿Para qué? ¿Para qué sirvió tanto dolor?... Un saludo.
